El «boom» de las terapias digitales en psicología

Las conocidas como “apps basadas en la evidencia” podrían incluso reemplazar a los medicamentos a la hora de tratar una amplia gama de trastornos mentales.

Tradicionalmente han existidos dos opciones para tratar la mente o los trastornos del comportamiento: los medicamentos y la psicoterapia, pero puede que nos encontremos antes una tercera opción: dispositivos, software y aplicaciones orientadas a la salud, conocidos en conjunto como “terapias digitales”.

terapias digitales en psicología

Esta clase de terapias tienen por objetivo tratar distintas enfermedades y trastornos, desde asma y diabetes hasta depresión y trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Algunas terapias digitales han sido diseñadas para aplicarse junto con medicamentos o intervenciones conductuales. Otras están destinadas a reemplazar los tratamientos tradicionales por completo. Los ejemplos incluyen programas de terapia cognitiva conductual (TCC) realizados vía web, paneles digitales que permiten a los pacientes y a los terapeutas realizar un seguimiento de ciertos parámetros de salud e incluso intervenciones basadas en juegos.

Lo que tienen en común estas terapias es un compromiso con la medicina “basada en la evidencia”. A diferencia de la mayoría de las aplicaciones relacionadas con la salud, que se comercializan directamente para los consumidores, las terapias digitales siguen un camino de I + D más similar al del desarrollo de un fármaco. Las aplicaciones digitales son evaluadas en estudios clínicos y recetadas por un médico. Además, muchas de las compañías que diseñan terapias digitales, buscan la aprobación de la regulación aplicable en su campo.

Los trastornos de la mente y del comportamiento responden particularmente bien a las intervenciones digitales, sugiere el psicólogo Colin Espie, PhD, profesor de medicina del sueño en la Universidad de Oxford y cofundador y director médico de la compañía de terapéutica digital Big Health. “La medicina digital es realmente una medicina conductual personalizada”, afirma.

Terapia Cognitiva Conceptual online

Big Health se centra en un programa web llamado Sleepio, una intervención “basada en la evidencia” que aplica la TCC para el insomnio (TCC-I). La intervención de seis semanas de Sleepio está dirigida por un experto en animación virtual llamado The Prof y su perro narcoléptico Pavlov, en lugar de por un psicólogo en una oficina. “Está diseñado para resultar entretenido, aunque se trata de un TCC puro y duro”, afirma Espie.

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Él y sus colegas pusieron a prueba el programa en un ensayo con personas con insomnio crónico. De forma aleatoria, algunas participantes seguían un placebo en forma de ejercicios de visualización y otros el programa digital. Más del 70% de los participantes que completaron el programa online de la TCC disfrutaron de un sueño saludable durante las ocho semanas siguientes tras finalizar el programa, cosa que sólo consiguieron menos del 30% de los participantes que recibieron el placebo (Sleep). Desde entonces se han publicado más ensayos del mismo estilo, incluyendo un estudio de más de 3.700 participantes que demostró que mejorar el sueño también mejora la salud mental.

Big Health está trabajando con más de veinte empresas estadounidenses para ofrecer Sleepio a sus empleados. El objetivo, afirma Espie, es cubrir una brecha en este tipo de tratamientos. Algunas organizaciones, entre ellas el Colegio Americano de Médicos, indican que la TCC-I debería constituir el tratamiento principal para personas con insomnio crónico, pero que sin embargo no existe suficiente personal para satisfacer tal demanda. “Cualquier persona en con insomnio crónico puede ir al médico y tomar una pastilla para dormir, pero rara vez tienen acceso a la TCC”, afirma Espie. “Nuestro objetivo es crear una nueva medicina digital que consiga reemplazar las pastillas para dormir”.

Otras compañías están diseñando herramientas que los pacientes y sus médicos o psicólogos podrán usar de forma colaborativa. Por ejemplo, Pear Therapeutics, una compañía con sedes en Boston y San Francisco, está desarrollando tratamientos digitales con receta para el trastorno por consumo de sustancias, el trastorno de estrés postraumático, el trastorno de ansiedad generalizada y la esquizofrenia.

En 2017, la terapia reSET de Pear para el tratamiento de los trastornos por consumo de sustancias se convirtió en la primera receta terapéutica digital para el tratamiento de enfermedades aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). La FDA además se encuentra revisando un producto similar para el tratamiento de pacientes con trastorno por consumo de opioides, reSET-O, que podrá ser aplicado junto con el medicamento buprenorfina. En abril, Pear anunció un acuerdo con Sandoz, una división de la compañía de atención médica Novartis, para comercializar los dos productos.

reSET consiste en una aplicación móvil que guía a los pacientes con trastornos por consumo de alcohol, cocaína, marihuana y estimulantes a través de herramientas basadas en TCC, las cuales permiten identificar el grado de consumo de sustancias, los antojos y los desencadenantes tales como la presión social o la soledad. El sistema requiere una receta médica, pero está diseñado para pacientes que se someten a terapia ambulatoria para el tratamiento de su trastorno por consumo de sustancias. Los psiquiatras o psicólogos que trabajan con esos pacientes, pueden iniciar sesión en una app para acceder a los datos del paciente y controlar su progreso. “La aplicación incluye una etiqueta, similar a una etiqueta de medicamentos recetados, que contiene instrucciones dirigidas a los médicos sobre cómo integrar la herramienta en su práctica terapéutica”, afirma Yuri Maricich, MD, MBA, director médico de Pear.

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“Una TCC para tratar del abuso de sustancias, es de buena calidad cuando se aplica durante mucho tiempo y se repite sistemáticamente con el fin de que los pacientes pueden fortalecer los circuitos neuronales implicados en la resistencia a la sustancia nociva”, afirma Maricich. Con reSET los pacientes pueden repetir los elementos clave del tratamiento por su cuenta, lo que permite enfocar la terapia en persona en problemas más complejos como investigar por qué ciertos entornos fomentan estos comportamientos. “En lugar de centrarse en los aspectos más rutinarios del tratamiento, los médicos pueden trabajar con los pacientes en las áreas donde encuentran dificultades reales”, afirma Maricich. “reSET no es autoayuda. Es un tratamiento real destinado a mejorar los resultados y la conexión entre paciente y médico”.

¿Cómo regular los tratamientos digitales?

A medida que las terapias digitales y las nuevas tecnologías ganan popularidad, la FDA debe encargarse de encontrar la mejor manera de evaluarlas. El software que tiene como objetivo diagnosticar o tratar afecciones médicas se incluye en la categoría de “dispositivo médico”. Sin embargo, como dicho software no tiene nada que ver con los dispositivos existentes, el camino hacia su aprobación legal no es algo sencillo. El sistema reSET se evaluó previamente a su comercialización a través de «de novo», una vía reguladora para ciertos dispositivos de riesgo bajo a moderado que resultan tan innovadores que no tienen equivalentes en el mercado.

Reconociendo la necesidad de un mejor enfoque, la FDA publicó en 2017 un Plan de Acción para la Innovación en Salud Digital y además lanzó un nuevo Programa Piloto de Precertificación de Software con el fin de desarrollar un modelo regulatorio aplicable para estas tecnologías. El programa piloto evaluará a las compañías de salud digital, incluidos los fabricantes de terapias digitales, y certificará a las compañías que realicen revisiones más exhaustivas. De acuerdo con el programa, se permitiría a las compañías precertificadas comercializar productos de bajo riesgo aunque no hayan realizado una revisión específica del producto.

terapias digitales en psicología

“Este programa piloto es el primer paso para rediseñar la forma en que la FDA regula los productos de salud digital”, afirma Bakul Patel, director asociado de salud digital en el Centro de Dispositivos y Salud Radiológica de la FDA.

“Solicitar la aprobación de la FDA implica un esfuerzo adicional para los fabricantes de terapias digitales, pero esos esfuerzos valen la pena para garantizar la seguridad del paciente”, afirma Maricich. “Al tratar afecciones de alto riesgo, como es el caso del trastorno por consumo de sustancias, los pacientes se arriesgan a sufrir las consecuencias de un tratamiento que no cumple lo que promete”, agrega. “Un sello oficial de aprobación indica que la terapia digital ha sido rigurosamente evaluada. Todos los medicamentos y dispositivos deben evaluarse para asegurarse de que sean seguros y efectivos. No hay razón para suponer que el software sea diferente”, comenta Maricich. “Los pacientes y los médicos no merecen menos”. “La aprobación legal también es un paso importante para lograr que las compañías de seguros cubran los gastos de la terapias digitales”, agrega. “Una vez que la FDA autoriza un producto, este recibe un código que facilita el reembolso (por parte de las aseguradoras)” .

Si bien las brechas legales aún deben ser resueltas, los pioneros de la medicina digital dicen que es solo cuestión de tiempo el que los médicos receten terapias digitales de forma habitual. “No creo que estemos lejos de un entorno en el que la medicina digital sea una opción de primer nivel”, afirma Espie. “La tecnología es parte de la medicina moderna y parte de su futuro”.

Fuente:

Kirsten Weir, Noviembre 2018

American Psychological Association

https://www.apa.org/monitor/2018/11/cover-digital-therapies

¿Cómo trata un psicólogo la adicción al móvil?

Los psicólogos encabezan a día de hoy los esfuerzos para ayudar a las personas a abandonar la tecnología.  

La pasión de la gente por las redes sociales, los correos electrónicos y los mensajes de texto ha generado una nueva categoría dentro de los usuarios de tecnología: «inspectores constantes», individuos que escanean sin descanso sus smartphones, ordenadores y tablets. Y esto está alimentando la ansiedad de las personas. Según la encuesta Stress in America de 2017 de la American Psychological Associaton (APA), el 43% de los estadounidenses se podrían calificar como “inspectores constantes”, y casi una quinta parte afirma que el uso de la tecnología es una fuente de estrés importante para ellos.

psicologia y adiccion al movil

El aumento del estrés es sólo uno de los efectos secundarios negativos que puede generar el uso excesivo de la tecnología. El mal uso de los smartphones se ha relacionado con la depresión y la ansiedad, en una revisión del texto elaborado por el profesor de psicología de la Universidad de Toledo, Jon D. Elhai, PhD, y colegas (Journal of Affective Disorders, vol. 207, 2017). «No podemos determinar causa y efecto, porque la mayoría de los estudios eran correlacionales», dice Elhai.

Si bien el uso problemático de dispositivos aún no se califica como una adicción, existe suficiente evidencia, en particular sobre los juegos online, para que la Organización Mundial de la Salud (OMS) agregara el “trastorno del juego” a la última actualización de su Clasificación Internacional de Enfermedades, y para que el American Psychiatric lo incluya en la última versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales como una condición que merece un estudio más a fondo. En respuesta a estos controvertidos movimientos, la División 46 de la APA (Society for Media Psychology and Technology) emitió una declaración expresando su preocupación por la decisión de la OMS, señalando que la base de investigación aún es insuficiente; la División 50 de la APA (Society of Addiction Psychology) creó un grupo de trabajo para dar una respuesta.

Al mismo tiempo, cada vez mayores esfuerzos dirigidos por psicólogos tienen como objetivo ayudar a las personas a desarrollar relaciones más saludables con la tecnología.

En la actualidad, un nuevo Comité de Administración de Dispositivos e Inteligencia de la División 46 de la APA está desarrollando una guía para el público y para los psicólogos sobre el uso de dispositivos y redes sociales. El documento abordará temas como el buen comportamiento online en las redes sociales o la recuperación del “pudor online”. Una preocupación clave es la «presencia ausente», el fenómeno de estar físicamente presente con otras personas pero prestar más atención a un teléfono u otro dispositivo que a estas, afirma Joanne Broder- Sumerson, PhD, copresidenta del comité.

«Uno de nuestros lemas es Desenchufa y abraza«, comenta. «La tecnología ayuda a mantener nuestras relaciones con personas lejanas, pero obstaculiza las relaciones con las personas que tenemos sentadas al lado».

No obstante, el tiempo de pantalla no siempre es negativo. En un estudio de 2017, el uso de Facebook se asoció con una mayor comunicación cara a cara, especialmente para los introvertidos (Psychology of Popular Media Culture). Facebook puede ayudar a los tímidos a desarrollar la confianza y las relaciones en un entorno menos amenazante antes de aventurarse con las relaciones en la vida real, defiende el autor principal Alexander Spradlin, PhD, instructor en el departamento de psicología de la Universidad Estatal de Washington.

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Psicología para niños enganchados a la tecnología

El uso de los medios de comunicación por parte de los niños es motivo de especial preocupación. Un informe de 2017 del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), descubrió que los niños menores de 18 años representan un tercio de todos los usuarios de Internet a nivel mundial. Además los adolescentes y adultos jóvenes de 15 a 24 años son la parte de la población más “conectada” (un 71%), mientras que en el resto de la población este porcentaje es del 48%.

La APA ha publicado una guía para promover el uso saludable de la tecnología entre los niños que hace hincapié en la necesidad de que los padres discutan los beneficios y los riesgos de esta tecnología con sus hijos. Las pautas animan a los padres a hacer un seguimiento de los sitios web que visitan sus hijos, a enseñar un buen comportamiento online y a discutir la toma de decisiones dentro de este ámbito. El CEO de la APA, Arthur C. Evans Jr., PhD, afirma que la asociación «está preocupada por la cantidad de tiempo cada vez mayor que pasan los niños con dispositivos digitales», y que la APA está examinando a día de hoy el papel de la psicología en el desarrollo tecnológico.

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Otros psicólogos están desarrollando medidas que los médicos pueden aplicar para evaluar si los pacientes mantienen una relación problemática con la tecnología digital. Sarah E. Domoff, PhD, profesora asistente de psicología en la Universidad Central de Michigan, desarrolló y validó en 2017 el Test de Uso Problemático de los Medios, una metodología que los médicos pueden aplicar para evaluar si la utilización de los medios o tecnologías a través de una pantalla está causando dificultades a los niños entre 4 a 11 años (Psicología of Popular Media Culture).

«Si un niño se enfada o tiene una rabieta cuando su padre intenta quitarle la tablet o cualquier otra pantalla, podría existir un problema», afirma Domoff, que se encuentra desarrollando una herramienta de evaluación similar para niños mayores.

Otra señal de alerta es la interrupción de eventos familiares para jugar a algún videojuego o para usar cualquier medio digital, ya que esto supondría que la única actividad que espera el niño es pasar tiempo delante de la pantalla en cuestión.

Para los niños cuyos resultados indican un problema, Domoff fomenta un desapego gradual de los dispositivos junto con actividades alternativas que ayuden a llenar los vacíos la actividad de un niño. Si un niño juega demasiado, por ejemplo, Domoff recomienda a los padres que le ofrezcan oportunidades para interactuar con sus compañeros reales. Un enfoque familiar para reducir el tiempo de pantalla es clave, agrega. «Muchas veces son los propios padres los que se encuentran luchando por abandonar sus teléfonos», comenta, y añade que su clínica en el Centro para Niños, Familias y Comunidades trata a los niños con este tipo de problemas a la vez que sirve como un sitio donde formar a futuros psicólogos sobre cómo evaluar y tratar el problema.

Ayudar a los pediatras a detectar el uso problemático de los medios digitales durante las visitas de los niños sanos es el objetivo del Kit de herramientas para médicos de medios y salud infantil, desarrollado por el científico investigador David Bickham, PhD, y sus colegas en el Centro de Medios y Salud Infantil del Boston Children’s Hospital.

Este kit de herramientas pretende ayudar a los pediatras, a los padres y a los hijos a evaluar si el uso de los medios digitales está contribuyendo a generar problemas como la agresión, la obesidad o el déficit de atención.

«En lugar de decir: ¿Tienes problemas con el uso de los medios digitales? Habría que decir ¿Cómo podría relacionarse el uso de los medios digitales con tu comportamiento o con ciertas sensaciones que experimentas? explica Bickham, también instructor de pediatría en la Facultad de Medicina de Harvard.

El kit de herramientas trata de abordar la complejidad del uso de los medios de comunicación por parte de los niños y su impacto en ellos, comenta Bickham, al mismo tiempo que da a entender que el problema puede provenir del contenido al que un niño está expuesto a través de estas herramientas o de la cantidad de tiempo pasa con un dispositivo. «Hay niños que juegan con videojuegos toda la noche y faltan a la escuela», dice Bickham. «Hay niños que ven mucho porno e incluso están expuestos a porno violento. Hay niños que buscan información y quedan atrapados en las redes de Wikipedia y YouTube, lo que implica muchas horas de pantalla».

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Psicología para adultos dependientes de las redes sociales

Los adultos normalmente tienen problemas distintos a los de sus hijos en los que respecta al uso de nuevas tecnologías, afirma Paula Durlofsky, PhD, practicante privada en Bryn Mawr, Pensilvania, quien ha observado un crecimiento importante de la cantidad de adultos con inquietudes relacionadas con las redes sociales en los últimos años.

Durlofsky insta a estos pacientes adultos a reflexionar sobre lo que esperan obtener de las redes sociales, ya sean nuevos amigos o relaciones más profundas. Ella aconseja a los pacientes que usen las redes sociales para mejorar las amistades reales, no para reemplazarlas. También aconseja a los pacientes que busquen respuestas alternativas a los sentimientos de aburrimiento o de cualquier emoción que esté impulsando el uso excesivo de las redes sociales, o que programen pausas durante su utilización.

También comienzan a existir clínicas de tratamiento especializado. En Santa Mónica, California, Don Grant, PhD, copresidente de la División 46 del Comité de Administración e Inteligencia de Dispositivos, dirige un programa intensivo para pacientes ambulatorios adolescentes llamado Resolutions Teen Center, que combina la ayuda para la gestión del uso de dispositivos con el tratamiento de salud mental y del consumo de sustancias. Además de la terapia, anima a los pacientes a conectarse con el presente o a mirar el océano en lugar de sacarse un selfie. Existe también un grupo de padres que ofrecen ayuda a las familias para crear entornos  tecnológicos más saludables.

«Puedes escribir LOL todo lo que quieras», sentencia Grant. «Pero no va a tener el mismo efecto que reírse con la gente».

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Fuente:

Rebecca A. Clay, Noviembre de 2018.

American Psychological Association.

https://www.apa.org/monitor/2018/11/cover-misuse-digital

Tecnología más inteligente para los psicólogos

Las nuevas tecnologías aplicadas a los juegos educativos, a la atención médica, y a la robótica se están beneficiando del punto de vista de los psicólogos.  

La tecnología ofrece enormes oportunidades para ayudar a las personas a aprender, a cuidar de su salud y a conectarse con otros. Pero los dispositivos, productos y servicios tecnológicos son tan buenos como su diseño, por lo que los psicólogos se han convertido en parte integral para garantizar que estas herramientas resulten fáciles de usar y útiles para aquellos a quienes sirven.

«Los psicólogos juegan un papel importante tanto en el desarrollo de estas herramientas de forma que logren cambios positivos para las personas, como en la comprensión de los resultados que aporta la tecnología en temas como la salud, el bienestar, la satisfacción vital, la productividad, las relaciones interpersonales, la educación o la atención médica», afirma la psicóloga industrial / organizacional Tara Behrend, PhD, directora del laboratorio WAVE (Lugares de trabajo y entornos virtuales) en la Universidad George Washington.

¿Cómo hacer que los niños se sientan atraídos por la ciencia?

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Los psicólogos están aprovechando cada vez más el poder de la tecnología para mejorar la educación a todos los niveles. Un ejemplo de trabajo colaborativo en este campo área es un proyecto financiado por la Fundación Nacional de Ciencias dirigido por el científico informático H. Chad Lane, PhD, profesor asociado de psicología educativa en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Trabajando con la psicóloga del desarrollo K. Ann Renninger, PhD, del Swarthmore College en Pennsylvania, y el astrofísico Neil Comins, PhD, de la Universidad de Maine, Lane está usando el popular juego «Minecraft» como contexto para generar interés por la ciencia entre los niños. Están ayudando a los niños a plantearse preguntas tales como ¿cómo sería la Tierra si no tuviera luna? (respuesta breve: extremadamente ventoso y poco habitable). Su versión de «Minecraft» permite a los jugadores moverse libremente por un mundo que Lane y su equipo han configurado como una Tierra sin luna. Se invita a los niños a publicar carteles virtuales en lugares que les parecen extraños, donde, por ejemplo, las mareas se comporten de forma extraña o donde haya escasez de vida vegetal, y luego reciben una breve formación sobre el tema.

La investigación de Lane está relacionada con el trabajo de Renninger y su colaboradora Suzanne Hidi, PhD, de la Universidad de Toronto, que concluye en que cuando el interés de las personas se activa de forma efectiva por experiencias convincentes, estas vuelven al tema cuando se les ofrece la oportunidad. El desafío de Lane consistió en analizar el interés que generaba el Minecraft “científico” en los niños.

«En los que desarrollan este interés, se puede observar cuando hace clic», dice Lane. «Superficialmente, los niños podrían actuar como si no estuvieran interesados ​​en la ciencia», agrega, «pero luego comienzan a hacer preguntas».

Mejora de la comunicación médico-paciente

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Los psicólogos también se encuentran entre los profesionales que tratan de aplicar la tecnología para proporcionar información vital sobre la atención médica. En un estudio publicado online en junio, la psicóloga Susan J. Persky, PhD, investigadora asociada del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (NHGRI), y sus colegas del NHGRI y el Instituto Nacional del Cáncer, compararon la forma en que los pacientes reaccionaron a la información relacionada con la genómica y su peso, en función de si la recibían de un médico virtual en Internet o de un médico virtual en tecnología inmersiva 3D (una forma de realidad virtual).

El equipo encontró que los que recibieron la información en 3D reportaron una mayor eficacia en el control de su peso y mayores intenciones de participar en actividades dietéticas y físicas, que los que la recibieron por Internet.

«Es esencial descubrir cómo podemos utilizar mejor la tecnología para llenar los vacíos en los modelos actuales de la atención médica», dice Persky, «al tiempo que proporcionamos una mejor experiencia a los pacientes y les ayudamos a optimizar su toma de decisiones y su salud».

Ampliando el alcance de la investigación psicológica

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Otros psicólogos están entrando en el mundo de los grandes datos o “Big Data”, utilizando técnicas para recopilar y analizar grandes conjuntos de información para descubrir patrones, tendencias y relaciones que de otro modo no serían evidentes.

Por ejemplo, los psicólogos del Proyecto de Bienestar Mundial de la Universidad de Pensilvania están utilizando esta metodología para examinar el estrés a nivel de condado.

Primero, crearon y probaron un modelo para predecir el estrés a nivel individual al examinar los patrones de lenguaje de 2.700 usuarios de Facebook, según la Escala de estrés percibido de Cohen. Descubrieron que las personas con niveles elevados de estrés hablaban más sobre sentimientos de depresión, aislamiento y remordimientos, mientras que aquellas con bajos niveles de estrés tenían más probabilidades de compartir actividades agradables o positivas, como hacer viajes con la familia. Aplicando este modelo a más de 6,5 millones de usuarios de Twitter y unos 40 mil millones de tweets, el equipo descubrió que los niveles de estrés eran más altos en algunos estados de EE. UU. que en otros, y que esos estados tendían a tener tasas más altas de tabaquismo y diabetes, así como menor número de personas que practica ejercicio, por ejemplo.

«Estos grandes conjuntos de datos nos permiten comprobar que el estrés puede ser una característica de las comunidades y no sólo de los individuos», hecho que tiene innumerables aplicaciones potenciales en salud pública, medicina de precisión y otros ámbitos, afirma Anneke Buffone , PhD, psicóloga principal de investigación para el mundo Proyecto de bienestar, que realizó el estudio con sus colegas del proyecto Sharath Chandra Guntuku, PhD, Johannes Eichstaedt , PhD, y Lyle Ungar, PhD.

Psicología para diseñar robots

tecnologia para psicologos

A día de hoy existen psicólogos que trabajan con diseñadores de robótica para hacer que estos ayudantes electrónicos sean más identificables para los humanos. La clave de ese trabajo es comprender lo que la gente piensa de los robots sociales. En un estudio en revisión, el psicólogo Jeff Hancock de la Universidad de Stanford, PhD, y los colegas de la Universidad de Stanford, Byron Reeves, PhD, y Xun «Sunny» Liu, PhD, pidieron a 4.035 participantes que calificaran los atributos personales de los robots sociales en varias áreas. Curiosamente, los participantes calificaron a los robots de la misma manera que las personas califican a otras personas, como ha demostrado la psicóloga social Susan Fiske, PhD, de la Universidad de Princeton: instantáneamente los juzgan según grado de calidez, competencia o ambas. Además, los robots que las personas estereotipaban como muy cálidos y muy competentes parecían humanos en lugar de máquinas, y tendían a ser de color blanco. Tales hallazgos implican que los estereotipos juegan un papel importante en las percepciones de las personas sobre los robots, por lo que los diseñadores deberán tener esto en cuenta, comenta Hancock.

Fuente:

Kirsten Weir, Noviembre de 2018.

American Psychological Association.

https://www.apa.org/monitor/2018/11/cover-tech-tools

Psicología y Big Data

Grandes conjuntos de datos generados por las redes sociales, dispositivos “wearables” y demás fuentes, estás ofreciendo nuevas vías para que los investigadores exploren más a fondo el comportamiento humano en el mundo real.

Hace dos décadas, un experimento de psicología con millones de participantes era casi imposible de imaginar. La recopilación de datos era costosa y lenta, y requería que decenas o incluso cientos de personas (a menudo estudiantes universitarios) se presentaran en un laboratorio para poder participar.

En la actualidad, los investigadores son capaces de crear una encuesta online y reunir cientos de miles de respuestas de diversos participantes en todo el mundo, pueden acceder a millones de tweets con unas pocas líneas de código, y pueden usar técnicas de análisis informático muy potentes para obtener información sobre el comportamiento humano a partir de estos conjuntos de datos.

psicologia y big data

Impulsado por estas herramientas, la investigación del Big Data está despegando en campos tan diversos como la psicología cognitiva, de la personalidad, social e industrial / organizacional.

«Hace cinco años muchas personas hablaban de psicología de Big Data, pero me preguntaba si realmente lo harían», dice Samuel Gosling, PhD, investigador de la personalidad de la Universidad de Texas, Austin, que ha estado recopilando datos online desde finales de los noventa. «Pero para mi feliz sorpresa, lo hicieron. A día de hoy está en marcha».

Big Data: un fértil campo de investigación para la psicología

Big data se ha convertido en una frase de moda, pero ¿qué significa? ¿Cómo de “grande” es? Los investigadores dicen que no hay una respuesta para esa pregunta. Cuando los informáticos hablan de grandes conjuntos de datos, generalmente están hablando de terabytes, petabytes, etc., es decir, cantidades que requieren sistemas informáticos distribuidos para llevar a cabo su análisis, dice el psicólogo Sean Wojcik, PhD, científico de datos de la compañía de medios digitales Upworthy y coautor (con Eric Chen, PhD) de «Una guía práctica para la investigación de Big Data en psicología» (Psychological Methods, Vol. 21, No. 4, 2016).

Sin embargo, los psicólogos rara vez trabajan con conjuntos de datos tan grandes. «A menudo lo usamos para referirmos a datos que son mucho más grandes de lo que estamos acostumbrados«, afirma Wojcik. «No hay umbral».

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Esto es debido a que incluso grandes conjuntos de datos que no impresionarían a un informático, sí que pueden suponer un terreno fértil para la investigación psicológica. En qué consisten esos conjuntos de datos varía según el subcampo en psicología.

A menudo incluyen encuestas online o publicaciones en redes sociales. Por ejemplo, en su investigación sobre la personalidad, Gosling y sus colegas combinaron datos meteorológicos de cada código postal en los Estados Unidos con datos de más de 1.6 millones de participantes que realizaron una prueba de personalidad online. Descubrieron que las personas que habían crecido en climas más templados tenían mayor probabilidad de tener un carácter agradable, abierto y emocionalmente estable, que las personas que habían crecido en zonas más frías (Nature Human Behavior, Vol.1, 2017).

En la Universidad de Pensilvania, un consorcio de psicólogos e informáticos está trabajando en el Proyecto de Bienestar Mundial, fundado por el pionero de la psicología positiva Martin EP Seligman, PhD, un intento de medir el bienestar mundial mediante el análisis de las publicaciones en las redes sociales. En un estudio reciente, descubrieron que al analizar el texto en millones de tuits podían predecir qué estados de EEUU consumen más alcohol (PLOS ONE, publicación online, abril de 2018).

El psicólogo cognitivo Brendan Johns, PhD, está analizando textos en lugar de tuits. Johns, profesor asistente en los departamentos de desórdenes comunicativos, ciencias y lingüística computacional de la Universidad de Buffalo, utiliza métodos de análisis de grandes datos para analizar Wikipedia, libros electrónicos y otros tesoros digitales del lenguaje escrito. Su objetivo es comprender cómo las personas aprenden el significado de las palabras a partir de la estructura del lenguaje, y cómo ese aprendizaje afecta la memoria y otras formas de cognición.

«Podemos probar nuestros modelos en un conjunto de 2 mil millones de palabras, y eso ha sido un gran cambio», dice.

Promesas y desafíos del Big Data

Entonces, ¿qué tienen en común estas aplicaciones remotas de Big Data? En términos generales, los grandes conjuntos de datos cambian los tipos de preguntas que la psicología trata de responder, afirman los investigadores.

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Para Lyle Ungar, PhD, profesor de ciencias de la computación y psicología en la Universidad de Pensilvania que codirige el Proyecto de Bienestar Mundial, ese cambio se materializa en un cambio de «prueba de hipótesis» a «generación de hipótesis». La mayor parte de la investigación en psicología, señala, implica realizar un experimento para probar una hipótesis. «Pero eso es solo la mitad de la ciencia», dice. «Y eso no es Big Data. Big Data se basa principalmente en datos y no en hipótesis». En un estudio típico, por ejemplo, Ungar podría recopilar millones de tuits de personas con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), luego explorar esos datos para encontrar formas en que los tuits de las personas con el trastorno difieren de los tuits del resto de personas, todo ello sin tener una hipótesis particular en mente (Journal of Attention Disorders, 2017). Ese tipo de información sobre las experiencias diarias de las personas con TDAH podría ayudar a lograr mejores tratamientos.

Kevin Grimm, PhD, psicólogo de métodos de investigación en la Universidad Estatal de Arizona, está de acuerdo en que buscar lo inesperado es un aspecto importante de la investigación de Big Data, pero agrega que la clave es que los métodos de análisis de Big Data proporcionan una forma sistemática de hacerlo. «Es importante que analicemos nuestras hipótesis con métodos confirmatorios, pero también que analicemos otras tendencias que no se encontrarían a menos que exploraras».

Otra ventaja de los grandes datos, dice Gosling, es que los estudios más potentes permiten a los investigadores acercarse a la complejidad del comportamiento humano en el mundo real.

«La mayor parte del comportamiento humano es extremadamente complicado y simplemente no puedes examinar las interacciones de tantas factores a menos que tengas el poder suficiente para hacerlo», dice. En la investigación psicológica tradicional los investigadores podrían examinar solo unos pocos factores o hacer estudios en entornos extremadamente controlados que pueden no aproximarse al mundo real. «Hasta la llegada de la era de los grandes datos, no contábamos con herramientas que estuvieran bien adaptadas a la complejidad de los fenómenos que queríamos estudiar».

Las recompensas potenciales de explorar grandes conjuntos de datos son excelentes, sin embargo para muchos psicólogos las barreras de entrada pueden resultar elevadas. «La cuestión de por dónde empezar es un gran obstáculo para las personas», dice Wojcik. «Gran parte de la formación de psicólogos se realiza en SPSS, y esa no es una herramienta ideal para analizar conjuntos de datos muy grandes».

Aprender un nuevo lenguaje de programación que se ajuste mejor, como R o Python, puede resultar desalentador. No obstante Wojcik sugiere pensar que la inversión de tiempo es similar a la etapa de recolección de datos de la investigación psicológica tradicional. Una vez que se aprende R o Python, «la recopilación de datos puede ser increíblemente rápida», dice. «En un laboratorio tradicional, podría dedicar varios meses a la recopilación de datos. En su lugar, puede dedicar ese tiempo a aprender R».

Un apartado a tener en cuenta es que la recopilación de grandes datos, particularmente de publicaciones en redes sociales, plantea una serie de desafíos éticos y de privacidad para la psicología y otros campos. «Pienso mucho en eso, en lo que significa dar el consentimiento», afirma Ungar. «Por ejemplo, cuando los participantes me dan acceso a sus publicaciones (de Facebook), no utilizo lo que sus amigos publican en su página ya que esas personas no han dado su consentimiento».

En general, afirma Gosling, los psicólogos pueden contribuir al debate sobre la privacidad de los datos siendo buenos administradores de los mismos y utilizando su experiencia para ayudar a comprender los factores que influyen en las decisiones de las personas sobre la privacidad y la seguridad de la información.

«¿Cómo deciden las personas cuándo se sienten seguras y cuándo no se sienten seguras compartiendo datos? Esa es una pregunta que la psicología puede ayudar a responder».

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Fuente:

Lea Winerman, Noviembre de 2018.

American Psychological Association.

https://www.apa.org/monitor/2018/11/cover-data

Psicología, activismo e inmigración

Nos encontramos en una era de mayor activismo en la que los psicólogos están alzando la voz en nombre de los grupos más vulnerables.

La voz de la psicología se encontraba muy presente a principios de este año, cuando la Administración comenzó a separar a los niños inmigrantes de sus padres en la frontera entre Estados Unidos y México. Armados con décadas de su investigación, los psicólogos hablaron sobre el daño que está haciendo la política, trataron de ayudar a los niños y a sus familias, y expresaron su conmoción en los principales medios y redes sociales.

psicologia, activismo e inmigracion

«Esa es nuestra misión: cuidar la salud psicológica de las personas, no sólo de forma individual, sino también en determinadas comunidades y en la sociedad en general», afirma Jeff R. Temple, PhD, miembro de la junta de la Asociación Psicológica de Texas, quien ha animado a sus colegas del gremio a luchar contra las situaciones de separación familiar.

El activismo de los psicólogos ha aumentado, especialmente cuando se trata de ayudar a las poblaciones más vulnerables, comenta Kevin L. Nadal, PhD, profesor de psicología en el John Jay College of Criminal Justice en Nueva York.

«Desde las elecciones de 2016 he observado un aumento en el activismo de los psicólogos, desde organizaciones que publican declaraciones políticas hasta la participación en las redes sociales, protestas y manifestaciones», afirma Nadal. «Cuanto más se dedican los psicólogos experimentados al activismo, más transmiten el mensaje a psicólogos principiantes y estudiantes sobre que esta faceta es aceptable e incluso se les anima a ello».

En la actualidad, la prioridad de los psicólogos es defender los intereses de las personas más vulnerables de la nación, como los inmigrantes y los refugiados. «La separación familiar no es un tema liberal o conservador», afirma Temple, quien ayudó a presionar a la Asociación Psicológica de Texas para que emitiese una declaración condenando la separación familiar. «Es un problema humanitario». La Asociación Psicológica de Arizona también realizó una declaración en contra de la «atrocidad» que supone la separación familiar, señalando que la política no hace nada para aliviar el sufrimiento ya causado.

Existen otras personas que se ocupan de que los psicólogos estén preparados para ayudar a los inmigrantes indocumentados. Es el caso de Elizabeth Hernández, PhD, copresidenta del Grupo de Trabajo de Inmigración de la Asociación Psicológica de California. Este grupo ha desarrollado recomendaciones para psicólogos que trabajan con inmigrantes indocumentados y sus familias, y ha creado una base de datos de psicólogos culturalmente competentes dispuestos a proporcionar servicios de bajo coste o gratuitos a los inmigrantes.

psicologia, activismo e inmigracion

Antecedentes históricos de la psicología activista

Sin embargo, el activismo no es nuevo para los psicólogos. Su investigación fue clave para apuntalar la histórica decisión de la Corte Suprema sobre la desagregación escolar en 1954, la eliminación de la homosexualidad como trastorno psiquiátrico del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales en 1973, y la decisión de la Corte Suprema sobre la igualdad matrimonial en 2015, señala Nadal en American Psychologist (Vol. 72, No. 9, 2017).

Psicología y soporte a los refugiados

De forma similar, los psicólogos trabajan con refugiados a través de la Red de Recursos de Salud Mental para Refugiados (www.refugeementalhealthnet.org). Creada en 2016 por varias divisiones de la APA, la base de datos interactiva de la red de psicólogos voluntarios y profesionales de la salud mental tiene como objetivo satisfacer la necesidad de servicios de apoyo psicosocial, formación e investigación sobre esta población desatendida en todo el mundo. «Este proyecto APA en crecimiento es un ejemplo de enfoque innovador para beneficiar a la sociedad», afirma Elizabeth Carll, PhD, presidenta de la red. El proyecto fue financiado en parte por una subvención del Comité de División / Relaciones APA.

Un psicólogo para los activistas

Otra prioridad para los psicólogos es mantener seguros a los activistas de primera línea. Por ejemplo la profesora asociada de psicología de la Universidad de St. Louis, Kira Hudson Banks, PhD, ofrece terapia a activistas con problemas y utiliza estrategias de reducción para ayudar a calmar el conflicto, calmar los ánimos y prevenir la violencia en las protestas del Movimiento por las Vidas Negras. Además ejerce como consultora de la Comisión Ferguson, un grupo reunido por el gobernador de Missouri para estudiar los problemas que salieron a la luz con la muerte de Michael Brown y recomendar métodos con los que hacer del área de St. Louis un lugar mejor y más justo; y testificó en una demanda que resultó en la obligación de la policía de advertir a los manifestantes adecuadamente antes de usar gases lacrimógenos durante una protesta pacífica.

psicologia, activismo e inmigracion

Pautas multiculturales

Los psicólogos también se aseguran de que sus compañeros tengan la competencia cultural que necesitan. En 2017, por ejemplo, la APA publicó pautas multiculturales actualizadas que instan a los psicólogos a considerar las múltiples identidades que se entrecruzan, y a comprender los roles de poder, privilegio y opresión pueden darse en las relaciones con sus clientes.

Para complementar estas pautas «generales», un grupo de trabajo de la APA está desarrollando un documento con pautas centradas en la raza y el origen étnico.

«Desde que se desarrollaron las Directrices Multiculturales originales en 2002, se ha elaborado una enorme cantidad de estudios sobre raza y etnia», dice la profesora de psicología de la Universidad de Massachusetts Boston Karen L. Suyemoto, PhD. El borrador de este documento se lanzará en breve, para después ser evaluado por el Consejo de Representantes de la APA. Estas pautas instan a los psicólogos a considerar el sesgo sistémico existente en las instituciones y la sociedad, y cómo ese sesgo puede dificultar el bienestar y el acceso al tratamiento.

«No es suficiente con fijarse en las diferencias», agrega Suyemoto. «Hay que prestar atención a cómo afectan esas diferencias en temas como el acceso y la igualdad».

Fuente:

Kirsten Weir, Noviembre de 2018.

American Psychological Association.

https://www.apa.org/monitor/2018/11/cover-equity

Psicología en la tercera edad

Al fomentar una atención más centrada en las personas los psicólogos están mejorando la vida de los residentes y cuidadores dentro de su entorno común.

La Ley de Reforma de Hogares de Ancianos de 1987 condujo a mejoras importantes en la calidad de la atención a largo plazo en los Estados Unidos al hacer énfasis en los derechos de los pacientes y al reforzar los estándares federales, las inspecciones y su aplicación. Ahora, las nuevas regulaciones emitidas por los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid en 2017 van un paso más allá, ya que pretenden que el personal del centro conozca como personas a son los residentes, que les proporcionen un mayor apoyo en cuanto a sus preferencias y que los residentes cuenten con un mayor control y capacidad de elección.

psicologia y tercera edad

Las nuevas regulaciones también requieren una mayor atención a la salud mental y las necesidades de comportamiento de los residentes, entre otros cambios.

Los psicólogos están desempeñando un papel importante en la realización de estas reformas, tanto en la creación de nuevos modelos de atención que sean más útiles a los residentes y al personal, como en la implementación de estas ideas en la rutina diaria, afirma la geropsicóloga Kelly O’Shea Carney, PhD, coautora de Margaret P. Norris, PhD, de «Transformando la atención a largo plazo: roles ampliados para profesionales de la salud mental» (APA, 2017).

«Los profesionales de la salud mental están equipados de manera única para ayudar, apoyar y tal vez incluso liderar la evolución en la atención que se está llevando a cabo en todo el proceso de atención en residencias de ancianos», dice Carney, de Acts Retirement-Life Communities, una organización sin fines de lucro que atiende a 10,000 adultos mayores en 23 ubicaciones de nueve estados.

Carney ha desarrollado uno de los enfoques que está conduciendo a una mejor atención: el Método Eldercare, que fomenta el bienestar entre los residentes al enseñar al personal profesional interdisciplinario (administradores, asistentes, enfermeras, trabajadores sociales, etc.) a incorporar el conocimiento de los propios residentes en sus servicios. Por ejemplo, el personal podría descubrir que un residente disfruta comer helado antes de la cena, por lo que se asegurarán de proporcionárselo. O pueden descubrir que un residente creció en una granja de caballos, y entonces traerle un libro con ilustraciones de caballos. «Todo tiene que ver con cambiar los desencadenantes externos a un comportamiento desafiante y aumentar las posibilidades de un comportamiento más deseable con el objetivo final de mejorar la calidad de vida y el bienestar de cada residente», afirma Carney.

Los estudios muestran que el modelo mejora los resultados tanto para los residentes como para los cuidadores. Entre los residentes, se reducen las caídas, el consumo de medicamentos psicotrópicos y los comportamientos desafiantes. Para el personal, disminuyen las lesiones y la rotación.

Cada vez más, los psicólogos son esenciales para este tipo de programas centrados en la persona, así como para la evaluación de su efectividad y para el desarrollo de equipos interprofesionales que puedan implementarlos.

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Encontrar más alegría

Un programa similar destinado a promover los ideales de la atención en el hogar centrada en la persona es el método de Programación de Demencia Basado en Montessori, desarrollado por el geropsicólogo aplicado Cameron Camp, PhD. Aplica los principios del método de educación Montessori y la psicología del comportamiento para ayudar a las personas con la enfermedad de Alzheimer a conectarse con otros en su vida diaria y a encontrar alegría en la vida.

En los Centros de Vida Comunitaria de la Administración de Salud de Veteranos, o en hogares de ancianos, los psicólogos del personal se ocupan de implementar el STAR-VA, programa que utiliza enfoques conductuales interdisciplinarios para manejar los comportamientos relacionados con la demencia. Estos incluyen la identificación y resolución de problemas de comportamiento utilizando la metodología «ABC» (antecedentes, comportamientos y consecuencias); la construcción de eventos que los residentes encuentren placenteros, como ir en automóvil, escuchar música o debatir sobre hechos pasados; promover una comunicación efectiva entre el personal y los adultos mayores; y fomentar expectativas realistas de lo que los residentes son capaces de hacer. En un estudio que examinó la aceptación y la eficacia de este programa en 17 centros, la psicóloga de VA Michele J. Karel, PhD, y sus colegas encontraron que los veteranos en estos hogares de ancianos estaban significativamente menos deprimidos, ansiosos y agitados al final de un periodo de aplicación de seis meses, de lo que lo estaban al principio del mismo (The Gerontologist , Vol. 56, No. 1, 2016).

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Los psicólogos están poniendo en marcha estas ideas a nivel individual y a nivel de sistema en una gran variedad de entornos de atención a largo plazo, agrega el coautor de Carney, Norris, un profesional independiente y ex presidente de psicología en atención a largo plazo (PLTC), una organización nacional sin ánimo de lucro. Las intervenciones individuales con los residentes continúan siendo un enfoque poderoso para mejorar el bienestar tanto del residente como del personal, afirma. «Los residentes mejoran, sus compañeros de cuarto mejoran, los ayudantes que los cuidan mejoran y sus familias se relajan», dice Norris. «Llueve a gusto de todos».

Las intervenciones a nivel de sistema pueden proporcionar además resultados increíbles, agrega Carney. En ese sentido, los psicólogos forman al personal en principios de comportamiento y los alientan a tratar a los residentes como seres humanos en lugar de «la cadera en la habitación 303», y a fomentar la comunicación entre los miembros del equipo (administradores, trabajadores sociales, enfermeras, auxiliares, trabajadores de rehabilitación y recreación, personal de cocina y personal de limpieza).

Esta comunicación genera una atmósfera en la que los miembros del equipo se sienten libres de discutir qué funciona y qué no funciona. «El proceso del equipo interdisciplinario se convierte en un foro para el aprendizaje entre los miembros del personal, así como para la planificación de la atención», afirma Carney. «Las personas pertenecientes a todas estas disciplinas tratan con residentes con demencia y demás problemas psicológicos, por lo que todos pueden beneficiarse del aprendizaje».

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Barreras restantes

Sin embargo, a pesar de esos y otros beneficios, muchos psicólogos continúan enfrentando desafíos económicos en estos entornos. Las regulaciones de Medicare, por ejemplo, todavía no requieren que las instalaciones brinden servicios psicológicos como lo hacen los servicios de trabajadores sociales, terapeutas recreativos y terapeutas de rehabilitación, dice la consultora de cuidados a largo plazo Eleanor Feldman Barbera, PhD, autora de » The Savvy Resident’s Guide «(Psychology Insights Press, 2012), guía para residentes que comienzan su andadura en hogares de ancianos. Y aunque Medicare costea a los médicos por la capacitación del personal y las reuniones del plan de atención, no hace lo mismo con los psicólogos, por lo que a menudo trabajan como consultores en estos temas, afirma Barbera.

No obstante, los hogares de ancianos cada vez están más dispuestos a pagar tales honorarios de consultoría a los psicólogos, con lo que la paga de Medicare por servicios de terapia a largo plazo ha mejorado y se ha estabilizado en los últimos años, confirma Norris.

Esto se debe en gran parte a la defensa de APA y otras organizaciones, que ayudaron a reducir gradualmente todos los copagos de salud mental de la Parte B de Medicare del 50 por ciento en 2008 al 20 por ciento a partir de 2014, incluidos los que involucran atención a largo plazo.   

Además, un mayor número de jóvenes psicólogos está optando por la geropsicología gracias a la creación de oportunidades en los entornos de atención médica, afirma el presidente del PLTC, Craig H. Schweon, PhD. La capacitación en el área también está mejorando: una encuesta de 100 graduados de programas de formación doctoral y posdoctoral en geropsicología realizada por Karel y sus colegas del VA, descubrió que la mayoría de los graduados en estos programas afirmaron haber recibido una formación sólida para proporcionar servicios de geropsicología, aunque hubieran preferido recibir mayor formación y práctica en roles de supervisión (Capacitación y educación en psicología profesional , Vol. 10, No. 1, 2016).

psicologia y tercera edad

Aquellos que trabajan en estos entornos de salud y atención a largo plazo defienden que se trata de  una opción que los psicólogos deberían considerar más a menudo, ya que te ofrece una punto de vista cercano sobre la relación de los residentes con el personal, los compañeros de cuarto y los miembros de la familia. Las diferencias culturales también son parte de la mezcla. «Es increíblemente fascinante», dice Barbera.

Ella recuerda a una mujer que inicialmente se resistió a vivir en un hogar de ancianos pero que finalmente cedió en parte gracias a la ayuda de Barbera, quien procuró que su experiencia fuera más cercana a estar en casa. Barbera conectó a la mujer con otros residentes que estaban cosiendo una colcha para los refugiados haitianos, e hizo que la familia de la mujer trajera objetos de valor que estaban en su casa, incluido su piano electrónico.

«Ella lo tocaría, y el personal y los residentes se reunirían alrededor de su puerta para escuchar», comenta Barbera. «Y ella me dijo: «Sé que la gente dice cosas terribles sobre estos lugares, pero me estoy divirtiendo aquí».

Fuente:

Tori DeAngelis, Noviembre de 2018.

American Psychological Association.

https://www.apa.org/monitor/2018/11/cover-long-term-care

Somos lo que comemos. Psicología y dieta.

Tanto lo que comemos como la forma en que lo comemos influye directamente en nuestra salud mental, según una investigación creciente en el campo integrador de la medicina culinaria.  

Cada vez existe mayor un número de nuevas investigaciones respaldadas por el dicho de que somos lo que comemos, no solo física sino psicológicamente. Un ejemplo de ello son los estudios recientes que relacionan las dietas ricas en carne procesada, comida rápida y azúcar con la depresión (Psychiatry Research, vol. 253, 2017) y con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (Pediatrics, vol. 139, No. 2, 2017). También se están estudiando cómo los problemas de salud física asociados con una dieta pobre, como la diabetes, pueden venir acompañados de problemas de salud mental.

«No todos los alimentos son iguales, y la dieta que elegimos puede afectar a nuestros cuerpos y mentes durante semanas, meses y años», afirma Lauren Broch, PhD, psicóloga clínica con sede en la ciudad de Nueva York, especializada en problemas de alimentación y sueño.

piscologia y dieta

Y no sólo se trata de lo que comemos. La forma en que comemos también puede influir en nuestra salud física y mental. La psicóloga Barbara Fiese, PhD, profesora de desarrollo humano y estudios familiares, y directora del Centro de Resiliencia Familiar de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (UIUC), ha detectado cómo la nutrición, la biología y los factores familiares como la hora de comer o la participación de los niños en la preparación de alimentos, interactúan para conformar nuestros hábitos alimenticios en el futuro (Apetito, Vol. 126, 2018).

En la actualidad, los profesionales de la salud comienzan a formarse en este ámbito para mejorar la atención al paciente: a través de programas de medicina culinaria para médicos (combinación de habilidades culinarias y la ciencia nutricional), iniciativas de aprendizaje práctico para niños y programas de atención integrada para pacientes.

«Los psicólogos son una parte crucial en el esfuerzo interdisciplinario para mejorar la calidad de la dieta de los pacientes, lo que a su vez mejora la salud física y mental en general», afirma Leanne Mauriello , PhD, directora de ciencias del comportamiento y gestión del estilo de vida en Spectrum Health, un sistema de salud integrado basado en Grand Rapids, Michigan. «Su experiencia en el comportamiento humano les permite ayudar a los pacientes a realizar cambios exitosos y sostenidos en sus comportamientos dietéticos».

La formación de los psicólogos para trabajar en temas de nutrición es bastante variada: doctorados en psicología clínica de la salud, másteres en nutrición o distintos cursos. Cada uno debe encontrar su propia vía para aplicar los conocimientos culinarios en sus terapias mentales.

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Medicina culinaria

Uno de los líderes en el apoyo a la salud nutricional es Spectrum Health, que alcanzó casi 1 millón de miembros con 12 hospitales y 3.600 proveedores en el oeste de Michigan. El programa de medicina culinaria, lanzado en 2017, ofrece un plan de estudios para médicos residentes, así como educación continua para médicos con licencia, incluidas enfermeras, psicólogos y dietistas. Las clases combinan educación nutricional con instrucciones prácticas de cocina para proporcionar a los participantes el conocimiento, las habilidades y la confianza para cocinar comida saludable y asequible. Spectrum Health también comenzó a ofrecer clases a sus pacientes en octubre.

Los psicólogos son fundamentales para educar a los médicos sobre los principios de comportamiento asociados con la nutrición y el cambio en la dieta, y para trabajar directamente con los pacientes que necesitan apoyo para mantener una dieta más saludable.

«Los psicólogos saben que cuando los pacientes se van a casa, aún existe un conjunto de barreras y rutinas que pueden obstaculizar la aplicación de los nuevos conceptos a la cocina de su hogar», afirma Mauriello, cuya experiencia en cambio del comportamiento proviene de su formación en salud psicológica experimental. «El poder del psicólogo clínico reside en su capacidad para ayudar al paciente a superar esas barreras y para proporcionarle apoyo continuo durante el proceso completo de cambio de comportamiento».

El enfoque del equipo de Spectrum Health involucra un esfuerzo de colaboración entre psicólogos, dietistas, chefs y médicos. Para monitorizar el progreso de los pacientes, el equipo de atención médica se basa en la comunicación electrónica continua con los pacientes, revisar fotos de comidas, enviar recetas saludables y prescribir aplicaciones móviles como MyFitnessPal para ayudar a los pacientes a monitorear su propio progreso.

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Psicología y dieta. La pareja perfecta.

Los psicólogos clínicos también están incorporando nuevos hallazgos culinarios relacionados con la salud en su trabajo con los pacientes. Después de 20 años en la práctica de psicología clínica, Broch cursó un máster en nutrición después de observar un patrón en sus pacientes y en su vida personal: los problemas digestivos parecían estar estrechamente vinculados con sensaciones de mal humor y poca energía.

«A menudo sugiero una dieta de eliminación que desafía a los pacientes a eliminar los alimentos a los que pueden ser sensibles», como los lácteos, el gluten o la carne roja. Broch monitoriza cómo responden los pacientes y les indica cómo reincorporar ciertos alimentos de forma progresiva durante un período de varias semanas.

Nicole Bereolos, PhD, MPH, psicóloga clínica y educadora certificada en diabetes con sede en Dallas, ayuda a los pacientes a realizar cambios en la dieta para abordar tanto las enfermedades crónicas como los problemas psicológicos asociados. La diabetes, por ejemplo, puede presentarse con un trastorno obsesivo compulsivo o una alimentación desordenada debida a las complicaciones en cuanto a las métricas que los pacientes deben controlar, como el nivel de azúcar en la sangre y las proporciones de insulina frente carbohidratos.

Ella ayuda a los pacientes a reducir los hábitos alimenticios poco saludables proponiendo cambios pequeños y manejables. Simplemente perder unos pocos kilos puede traducirse en un aumento de la confianza del paciente y conducirle a un progreso más significativo, afirma.

Por ejemplo, una dietista indicó a su paciente que controlara la ingesta de agua, el ejercicio, los pasos, las calorías consumidas y más de 12 macro y micronutrientes diferentes para conseguir una pérdida de peso. «Se iba a cansar de eso en unos tres días», afirma Bereolos. «Mi trabajo consiste en tomar esas instrucciones y preparar psicológicamente al paciente para el éxito». Escogieron dos elementos para rastrear: proteínas y ejercicio. Bereolos dice que la paciente fue incrementando su confianza hasta que finalmente logró su objetivo de pérdida de peso.

piscologia y dieta

Psicología, dieta y… niños

Los psicólogos también son clave para el programa Illinois Junior Chefs, de la Universidad de Illinois, que enseña a niños con pocos recursos, de entre los 8 y 13 años, la importancia de una dieta saludable y cómo cocinar. Organizado en cinco lecciones de dos horas durante las vacaciones de verano, el programa experimental, que comenzó en 2016, se desarrollará a nivel nacional el próximo año.

«Sabemos que las habilidades culinarias han ido desapareciendo en la última década: los adultos cocinan mucho menos de lo que solían», afirma Fiese, cuyo estudiante de doctorado está evaluando la efectividad del programa. «Esto está comenzando a tener un impacto en los niños porque no tienen oportunidad para adquirir estas habilidades».

«Independientemente de sus antecedentes, es importante que los niños de todas las edades desarrollen habilidades de cocina independientes con el fin de que puedan tomar decisiones saludables cuando se encuentren solos», afirma Jessica Metcalfe, MPH, candidata doctoral en desarrollo humano y estudios familiares en UIUC y coordinadora de investigación del programa.

piscologia y dieta

Según una investigación realizada por Fiese y Metcalfe, los niños que participan en la clase de una semana, mejoran sus habilidades para cocinar, su actitud hacia la cocina, su comportamiento de cocina saludable y desarrollan una preferencia por las frutas y verduras (Journal of nutrición Educación y Comportamiento, Vol. 49, nº 7, 2017).

En el futuro, Bereolos afirma que los dietistas, médicos y psicólogos deberían colaborar más en el trabajo conjunto que supone el cambio de comportamiento en la dieta. «Integrar nuestra educación y práctica continuas es la mejor manera de identificar las brechas en nuestra formación. Esto nos hará seguir abriendo los ojos en lo que respecta a la relación entre la alimentación y la salud física y mental».

Fuente:

Zara Greenbaum, Noviembre de 2018

American Psychological Association

https://www.apa.org/monitor/2018/11/cover-nutritional-health

La creciente demanda de psicólogos deportivos

El incremento de los problemas de salud mental, de la violencia y del activismo en el deporte, ha hecho que cada vez más deportistas y equipos salgan en busca de la experiencia de los psicólogos deportivos.

El deporte es un microcosmos de la sociedad, como siempre se ha dicho, y ​​ahora esto es más evidente que nunca. Cuando atletas de élite como el nadador Michael Phelps o el jugador de baloncesto Kevin Love hablan sobre sus problemas de salud mental reflejan una creciente conciencia sobre este concepto en la sociedad. Cuando jugadores de fútbol como Colin Kaepernick se arrodillan durante el himno nacional, se inicia una conversación sobre justicia social. Cuando los campeones olímpicos hablan sobre el abuso sexual que sufrieron por parte del médico del equipo nacional de gimnasia de EE. UU. Larry Nassar, el movimiento #MeToo toma aspecto de medalla de oro.

A medida que los deportistas se ven inmersos en esta clase de conflictos, el papel de los psicólogos deportivos se vuelve cada vez más importante.

Los psicólogos deportivos son especialmente conocidos por ayudar a los deportistas a superar los obstáculos mentales y a mejorar su rendimiento: ayudar a un jugador de béisbol a superar una depresión, apoyar a un corredor mientras recupera la confianza después de una lesión, etc. Si bien ese énfasis en el rendimiento sigue siendo una piedra angular de la psicología del deporte, constituye sólo una parte de lo que los psicólogos deportivos están haciendo por ayudar a sus pacientes. Sus roles también incluyen ayudar a los deportistas a manejar problemas personales o abordar problemas de salud mental como la ansiedad, la depresión y los trastornos alimenticios.

psicologos deportivos

La práctica de la psicología del deporte también está encontrando aficionados más allá de los deportistas. Las habilidades de los psicólogos deportivos son cada vez más buscadas por profesionales con trabajos de estrés elevado, tales como cirujanos, bomberos y artistas. En concreto, el Ejército de los Estados Unidos es a día de hoy el mayor reclutador de profesionales de la psicología del deporte en el país, los cuales ayudan a los soldados a aprender a concentrarse en el combate y a lidiar con situaciones estresantes. «La psicología del deporte es cada vez más reconocida como algo beneficioso para abordar un gran abanico de necesidades», afirma Sari Fine Shepphird, PhD, psicóloga del deporte y el rendimiento en el área de Los Ángeles. Y la demanda está creciendo, agrega, incluso entre los deportistas jóvenes y los deportistas amateur. «Existe una mayor demanda de psicólogos deportivos para tratar el rendimiento deportivo y las preocupaciones relacionadas con la salud mental, lo cual es fantástico no sólo para el campo de la psicología deportiva sino también para los deportistas y la población en general».

Perfeccionando el rendimiento

Técnicamente, solo los psicólogos clínicos y de asesoramiento con licencia pueden describirse a sí mismos como «psicólogos deportivos» (la American Psychological Association (APA) aprobó la especialidad en psicología deportiva en 2003). Este campo crece a medida que los atletas de hoy en día se dan cuenta de que los psicólogos pueden ayudarles a obtener una ventaja mental que se traduzca en un mejor rendimiento. Los equipos deportivos profesionales, especialmente en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB), han ampliado el acceso a los recursos de psicología del rendimiento en los últimos años, dice Courtney Albinson, PhD, psicóloga deportiva en la Universidad Northwestern y presidenta de APA Div. 47 (Society for Sport, Exercise & Performance Psychology). En 2018, por ejemplo, 27 de los 30 equipos de MLB emplearon «entrenadores de habilidades mentales» para ayudar a los jugadores a enfrentar los desafíos mentales del juego.

Los estigmas del pasado han evitado que los deportistas buscaran ayuda para superar problemas de salud mental, pero a medida que estos cada vez se encuentran más expuestos a psicólogos deportivos para mejorar su rendimiento, los estigmas y prejuicios se han ido reduciendo. Deportistas de primer nivel como Phelps o Love revelan que sus propios desafíos relacionados con la salud mental están llamando la atención sobre el tema dentro del mundo deportivo. «Al hablar sobre sus problemas de salud mental, han abierto la puerta a los deportistas de cualquier edad y trayectoria a buscar ayuda de este tipo», comenta Shepphird.

Los deportistas de mayor éxito son igual de susceptibles a padecer los mismos problemas de salud mental que las personas que no practican deporte. Y a veces los deportistas se enfrentan a luchas únicas, que incluyen la presión psicológica para rendir a un nivel de élite o para lidiar con una cultura en la que los trastornos alimentarios ocurren con frecuencia.

psicologos deportivos

Afortunadamente, las organizaciones deportivas están recibiendo el mensaje de que la salud mental y la mentalidad son tan importantes como la condición física de un deportista. En mayo, la Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto lanzó un nuevo Programa de Salud Mental y Bienestar, dirigido por un psicólogo, para ayudar a los jugadores con problemas de salud mental. Y la National Collegiate Athletic Association (NCAA) ha hecho de la salud mental de los atletas universitarios una prioridad estratégica, señala Albinson. En 2016, la NCAA emitió su documento de Mejores Prácticas de Salud Mental, que describe los pasos que los colegios y universidades deben seguir para promover y apoyar mejor la salud mental de este tipo de estudiantes.

Los psicólogos deportivos también están preparados para ayudar a los deportistas con otro tipo de presiones y situaciones familiares, incluyendo los problemas de violencia, afirma Mitch Abrams, PsyD, un psicólogo deportivo con sede en Nueva Jersey que se especializa en el manejo de la ira, la violencia y los traumas en los atletas. Si bien es un mito que los deportistas son más propensos a la violencia que las personas que no practican deporte, comenta, existen factores que aumentan el riesgo de comportamiento violento y mala conducta sexual entre los deportistas masculinos. Entre ellos: la adopción de conceptos tradicionales sobre roles masculinos, el pensamiento grupal en los equipos y las charlas de vestuario que convencen a los hombres jóvenes de que las mujeres constituyen un mero objeto de conquista. Pero esos problemas pueden superarse, dice Abrams. «La mayoría de los agresores pueden ser rehabilitados, pero necesitamos más prevención, evaluación de riesgos y tratamiento».

En el otro lado de la ecuación, los psicólogos deportivos pueden convertirse en recursos valiosos para las víctimas de violencia. Los miembros de USA Gymnastics y USA Swimming que han hablado recientemente sobre el abuso sexual y las malas conductas dentro de sus respectivos deportes.

psicologos deportivos

Los psicólogos también pueden ayudar a los atletas a manejar las emociones y a tomar las decisiones necesarias para hablar o para convertirse en activistas, dice Abrams. Activistas deportistas como Kaepernick reciben habitualmente elogios y críticas por expresar temas de importancia social. Al alinearse con una causa controvertida, este tipo de activistas del deporte puede sufrir reacciones públicas, repercusiones profesionales y todo tipo de trastornos emocionales. «Estamos en un momento en que los atletas cuentan con una plataforma con la que alzar la voz frente a la injusticia social. Los psicólogos deportivos deben estar al lado de los deportistas en esto”, afirma Abrams.

Más allá del campo de juego

Mientras tanto, los profesionales en campos ajenos al deportivo comienzan a darse cuenta de los beneficios de la psicología del deporte. Al igual que los atletas, aquellos en posiciones tácticas, como paramédicos, oficiales de policía y personal militar, se ven obligados actuar con rapidez y a rendir en entornos de alto estrés. El Ejército de los EE. UU. ahora proporciona a los soldados entrenamiento en habilidades mentales derivadas en gran medida de la psicología del deporte, para mejorar sus habilidades cognitivas y su condición física.

Muchos ejecutivos de negocios también consultan a psicólogos deportivos para que les ayuden a rendir al máximo en las reuniones importantes. Incluso The Juilliard School cuenta con un psicólogo deportivo en la facultad para ayudar a los estudiantes a superar la ansiedad por querer rendir a un nivel elevado.

psicologos deportivos

Ese crecimiento es una buena noticia para los todos aquellos interesados ​​en estudiar una carrera en psicología del deporte. No todos los psicólogos deportivos encontrarán trabajo con atletas olímpicos, pero existen oportunidades interesantes, afirma Jamie Shapiro, PhD, profesor asociado de psicología del deporte y el rendimiento en la Universidad de Denver. «Para trabajar en psicología del deporte, tienes que ser un poco emprendedor», dice Shapiro. «Pero el conjunto de habilidades que desarrollas durante el grado y el postgrado es aplicable a casi cualquier área de rendimiento».

Fuente:

Kirsten Weir, Noviembre 2018

American Psychological Association

https://www.apa.org/monitor/2018/11/cover-sports-psychologists

El aumento de tratamientos no farmacológicos para el dolor

Mientras Estados Unidos lucha contra una crisis de opiáceos, los psicólogos demandan opciones de tratamiento no farmacológico para el dolor crónico, a pesar de los obstáculos.

psicología del dolor

Alrededor de 100 millones de estadounidenses viven con algún tipo de dolor crónico, cantidad mayor que el conjunto de las personas afectadas por diabetes, por enfermedades cardíacas y por cáncer. Durante casi dos décadas, desde finales de la década de 1990, el tratamiento principal para muchos de estos pacientes consistió en medicamentos opiáceos. Sin embargo, en los últimos años y a medida que los médicos y demás trabajadores de la salud han comenzado a darse cuenta de que la prescripción excesiva de opiáceos se ha convertido en un problema de adicción, la situación ha cambiado. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades alteraron sus pautas para recetar medicamentos en 2016, varios estados de EE.UU. han aprobado leyes que limitan su uso, y las prescripciones de opiáceos disminuyeron un 22% entre 2013 y 2017 a medida que aumentó la conciencia de los médicos sobre sus riesgos.

Estos cambios han generado un incentivo nuevo y potente para que los médicos busquen tratamientos no farmacológicos para el dolor, incluyendo los tratamientos psicológicos, afirma la psicóloga Beth Darnall, PhD, profesora de psicología clínica en el departamento de anestesiología, perioperatoria y medicina del dolor en la Universidad de Stanford, y autora del nuevo libro de la American Psychological Association (APA) «Tratamientos psicológicos para pacientes con dolor crónico».

«Siempre hemos sabido que el dolor se trata mejor biopsicosocialmente, con un enfoque integrado», dice Darnall. «Cuando hablamos de tratar el dolor de una forma que implique los riesgos más bajos, necesariamente hay que tener en cuenta un tratamiento conductual y psicológico».

En la actualidad, la crisis de los opiáceos ha generado un nuevo interés por estas opciones de tratamientos ya existentes, así como nuevas posibilidades de obtener financiación. Este hecho se ha traducido en una inversión de 81 millones de dólares proveniente de la colaboración de tres agencias gubernamentales: los Institutos Nacionales de Salud (NIH), el Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) y el Departamento de Defensa (DOD). El propósito de este proyecto es estudiar los tratamientos para el dolor, no farmacológicos, para veteranos.

«Existe una creciente concienciación por los aspectos psicosociales del dolor», afirma Sean Mackey, MD, PhD, anestesiólogo y director de la división de medicina del dolor en Stanford. «Y está creciendo por dos razones. La primera es una mayor conciencia sobre los factores psicológicos que desempeñan un papel en el sentimiento de dolor. El segundo es la crisis de los opiáceos, la cual nos proporcionará un trágico beneficio: atraer la atención sobre la psicología del dolor». 

psicología del dolor

Tratamientos basados ​​en evidencias

La investigación sobre el tratamiento psicológico y conductual para el dolor se remonta a décadas atrás. El tratamiento psicológico más común para el dolor es la terapia cognitivo-conductual (TCC). A través de los programas basados ​​en TCC, afirma Darnall, los pacientes pueden aprender a desviar sus pensamientos del dolor «catastrófico» y pensar en el dolor como un problema manejable que pueden abordar mediante el tratamiento y el cuidado de uno mismo. Los programas basados ​​en TCC aportan educación sobre el dolor, las habilidades de autocontrol y sobre las herramientas psicológicas con las que cuentan los pacientes para controlar los síntomas, volverse más activos y vivir mejor dentro de este contexto de dolor.

En una nueva revisión a fondo de la literatura, la Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica (AHRQ, 2018) descubrió que la TCC puede conducir a mejoras a largo plazo en pacientes con dolor lumbar y fibromialgia. La revisión también analizó el dolor de cuello, la osteoartritis y el dolor de cadera, sin embargo no obtuvo en estos casos evidencias suficientes para hacer sacar una conclusión contundente sobre la mejoría a largo plazo gracias a la TCC.

Otros tratamientos psicológicos y conductuales incluyen la terapia de aceptación y compromiso, la hipnosis y la reducción del estrés basada en la atención plena (MBSR), entre otros. Por ejemplo, en un ensayo clínico aleatorio reciente, los investigadores descubrieron que dos meses de entrenamiento de atención plena o TCC podrían mejorar los síntomas y el funcionamiento en 342 pacientes con dolor lumbar crónico, en relación con los tratamientos habituales (Journal of the American Medical Association, 2016).

Y lo que es más importante, ningún estudio ha encontrado daños documentados por estos tratamientos psicológicos, a diferencia de los riesgos identificados de los opiáceos y otros tratamientos farmacológicos.

“Armados con estos resultados, los médicos están ansiosos por recetar tratamientos para el dolor de tipo conductual”, comenta Darnall, quien ofrece conferencias de educación continuada a grupos de médicos nacionales. «Los médicos están muy interesados ​​en la forma de conectar a sus pacientes con la capacidad de manejar el dolor. “Sus preguntas son: ¿Cómo implemento este tipo de tratamiento? ¿A qué especialista puedo remitirles?”

psicología del dolor

Desafíos

Habitualmente este tipo de preguntas no tiene respuestas sencillas. «Las barreras son la implementación del tratamiento, el acceso a él y la forma de costearlo», afirma Darnall.

En primer lugar, no existen suficientes psicólogos entrenados en psicología del dolor, problema que observa diariamente el psicólogo del dolor de Tennessee, Ted Jones, PhD, en una clínica médica de Knoxville. Dicha clínica atiende a 1.600 pacientes, pero únicamente cuenta con dos psicólogos para ofrecerles este tipo de servicios.

«Cada vez llegan más pacientes a los que nos gustaría ofrecerles estos servicios», dice Jones, quien evalúa a los posibles candidatos para tratamientos farmacológicos y quien ofrece tratamientos psicológicos como la TCC en sesiones grupales e individuales. Le gustaría contratar a otro psicólogo, pero no encuentra a un buen candidato.

«Todavía no hemos creado los incentivos que animen a suficientes psicólogos a entrar en este campo», dice Robert Kerns, PhD, profesor de la Universidad de Yale y ex director del programa nacional para el manejo del dolor en el VA.

En un artículo en Pain Medicine, Kerns, Darnall, Mackey y sus coautores mencionaron la necesidad de la creación de más programas de capacitación pre y postdoctorales en psicología del dolor, con el objetivo de convertir esta disciplina en una especialidad dentro del APA (Pain Medicine, 2016).

Otro desafío, aparte de la capacitación, lo constituye el pago de estos servicios por parte de las compañías de seguros y programas de seguros públicos, ya que normalmente no cubren este tipo de tratamientos o los cubren en menor cuantía que los tratamientos a través de medicamentos o inyecciones. Esta situación provoca que los pacientes que muchos pacientes no puedan costearse el servicio.

El problema no es universal, varía según la ubicación. Jones, por ejemplo, dice que en general no ha tenido problemas con la cobertura por parte del seguro, incluso de TennCare, el programa Medicaid de Tennessee.

Pero Mackey afirma que la clínica de dolor de Stanford pierde dinero en los servicios que proporcionan sus cinco psicólogos. «Podría obligarles a cubrir sus gastos dándoles menos tiempo para ver pacientes, pero entonces la calidad del servicio se vería afectada», dice. «Así que tomé la decisión de perder dinero por el bien común. Nos gustaría que aumentasen las coberturas de las compañías de seguros».

Llevará tiempo abordar todos estos problemas estructurales, pero mientras tanto, la investigación continúa ampliando el acceso al tratamiento conductual para el dolor. Por ejemplo, la colaboración de 81 millones de dólares de NIH-VA-DOD financiará 11 «ensayos clínicos pragmáticos» a gran escala para comprobar cómo los servicios de atención médica para militares y veteranos pueden agregar tratamientos no farmacológicos, incluidos tratamientos psicológicos como mindfulness y CBT, a sus prácticas habituales.

psicología del dolor

Al mismo tiempo, Darnall está trabaja para hacer llegar el tratamiento conductual para el dolor a más pacientes dentro del sistema actual de atención médica mediante el desarrollo de tratamientos más cortos y de tratamientos que pueden administrarse online. Además ha desarrollado una clase de psicología del dolor basada en TCC de una sola sesión de dos horas y está realizando un ensayo clínico aleatorio para comparar su efectividad con la de un curso estándar de TCC de ocho semanas. En otro ensayo clínico, está investigando también si una clase online basada en TCC puede ayudar a reducir el dolor de recuperación en pacientes quirúrgicos.

En resumen, el objetivo es hacer llegar los beneficios del tratamiento de la psicología del dolor a la mayor cantidad de pacientes posible. «El dolor es una experiencia sensorial y emocional negativa», dice Darnall. «La psicología ya está integrada en la definición de dolor», agrega. «No es un tratamiento alternativo, es un tratamiento primario para el dolor».

Fuente:

Lea Winerman, Novimebre 2018

American Psychological Association

https://www.apa.org/monitor/2018/11/cover-non-drug-treatment

Psicología y cambio climático

Las organizaciones y los políticos están aprovechando la experiencia que tienen los psicólogos para encontrar formas de mitigar el cambio climático y para ayudar a las personas a adaptarse a un mundo que se calienta cada vez más.

La psicología ha estado durante mucho tiempo en segundo lugar tras las ciencias geofísicas en lo que se refiere al estudio del cambio climático. Sin embargo, cada vez más organizaciones y políticos están reconociendo el papel vital que puede desempeñar esta ciencia en la búsqueda de soluciones para mitigar el calentamiento global y ayudar a las personas a adaptarse a los cambios inevitables que se avecinan.

«La psicología pretende contribuir al bienestar humano, y el cambio climático es una importante amenaza actual y emergente para ese bienestar», afirma Patricia Winter, PhD, investigadora científica social de la Estación de Investigación del Suroeste del Servicio Forestal de los EE. UU. en Albany, California. «Hay hueco para cada subespecialidad de de la psicología, si trabajamos juntos para encontrarlo».

Tradicionalmente, gran parte del trabajo de los psicólogos sobre el cambio climático se ha centrado en las áreas de cambio de comportamiento, de la toma de decisiones ambientales y de cómo comunicar de manera efectiva mensajes a favor del medio ambiente: ¿Cómo lograr que las personas reduzcan el uso de energía? ¿Qué incentivos animan a la gente a comprar coches eléctricos?

psicología y cambio climático

Esta investigación continua siendo esencial, comenta Robert Gifford, PhD, psicólogo de la Universidad de Victoria, en British Columbia, que estudia la interfaz entre la psicología ambiental, social y de la personalidad.

«El cambio climático es un problema humano. Es el resultado de 7,6 miles de millones de personas que toman decisiones todos los días. Eso es un problema psicológico, y la psicología cuenta con las herramientas para abordar el problema. Nosotros somos expertos en el comportamiento de los individuos, sabemos cómo transmitir mensajes con efectividad y cómo invitar a la gente a tomar acción», añade.

La intervención de la psicología puede promover comportamientos sostenibles entre los individuos, las sociedades, las organizaciones y los gobiernos. Los psicólogos son los que están detrás de esfuerzos tales como recompensar los comportamientos sostenibles de los empleados, trabajar para que las ciudades reduzcan su huella de carbono o realizar investigaciones para comprender cómo y por qué las personas se involucran en comportamientos “eco-friendly”.

psicología y cambio climático

Ayudando a las personas a adaptarse

Incluso si mañana fuésemos capaces de detener las emisiones de gases nocivos, el dióxido de carbono que ya se encuentra en la atmósfera alimentaría el calentamiento del planeta en las próximas décadas. Por tanto no tenemos más remedio que lidiar con las consecuencias.

«Debemos continuar el trabajo que hemos estado haciendo en el último tiempo, tratar de cambiar el comportamiento de la gente», afirma Susan Clayton, PhD, profesora de psicología y estudios ambientales en el College of Wooster en Ohio. «Pero también debemos comenzar a pensar sobre la adaptación a la nueva situación como una comunidad profesional. La idea del impacto psicológico realmente está comenzando a ganar interés y atención».

Desde hace algún tiempo los psicólogos han comenzado a estudiar los factores relacionados con el clima como fuentes de estrés psicológico, y los primeros hallazgos son alarmantes. Los investigadores siempre han sido conscientes de que la tasa de suicidios aumenta en los meses más cálidos, y un aumento en el calentamiento podría elevar esas tasas. Un análisis realizado en 2018 por Marshall Burke, PhD, profesor asistente de ciencias del sistema terrestre en la Universidad de Stanford, y sus colegas vaticinaron que el cambio climático no mitigado podría ocasionar de 9,000 a 40,000 muertes adicionales por suicidio en los Estados Unidos y México para el 2050 (Nature Climate Change, primera publicación en online, 2018).

Los investigadores también predicen que los efectos relacionados con el clima, como los desastres naturales más frecuentes, el aumento de la migración y la pérdida del sentido de pertenencia a una región, tendrán efectos en la salud mental y generarán sentimientos de pérdida y desesperanza, más emergencias relacionadas con la salud mental y mayores índices de agresión y violencia, según un informe de 2017 de APA y ecoAmerica titulado “Salud mental y nuestro clima cambiante”.

Tales hallazgos resaltan una realidad que muchos de la que muchas personas ya se han dado cuenta: el cambio climático no es solo un problema para los psicólogos ambientales; es un asunto que los psicólogos clínicos también deben tener muy presente.

psicología y cambio climático

Avanzando

Durante 30 años, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC) ha constituido la autoridad mundial en la ciencia del cambio climático. En el pasado, sus informes se han centrado principalmente en los aspectos geofísicos del calentamiento global. Para la próxima entrega de su informe de evaluación, que saldrá en 2021, el IPCC se ha esforzado por incluir a los psicólogos en los procesos de diseño y redacción.

«El IPCC, por primera vez en su historia, ha reconocido la relevancia y la importancia de la teoría psicológica para ayudar a construir un futuro más resistente», dice el psicólogo John Fraser, PhD, presidente y CEO de NewKnowledge y presidente de APA Div. 34 (Sociedad para la Psicología Ambiental, de la Población y la Conservación). «Esa es una desviación radical de lo que vimos en el pasado».

Más allá del IPCC, los expertos en cambio climático y los activistas en otras disciplinas finalmente están apreciando lo que la psicología tiene para ofrecer, dice Clayton. «Veo muchas organizaciones y proyectos multidisciplinares donde las personas les piden a los psicólogos que formen parte del equipo. Definitivamente, ha aumentado el reconocimiento por parte de los no psicólogos de que la psicología tiene un papel importante que desempeñar a la hora de abordar el cambio climático».

psicología y cambio climático

“Y el problema del clima necesita toda la ayuda que pueda obtener, de expertos en diversas disciplinas”, añade Linda Silka, PhD, psicóloga social y comunitaria y miembro principal del Sen. George J. Mitchell Center for Sustainability Solutions de la Universidad de Maine. «Este es un desafío tan complejo, que solo el hecho de tener más datos no se traducirá directamente en soluciones con las que todos estarán de acuerdo», dice, y agrega que los psicólogos pueden ayudar a cerrar las brechas entre distintas disciplinas para facilitar el trabajo de búsqueda de soluciones.

Por ejemplo, Linda Silka está trabajando en un proyecto financiado por la Fundación Nacional de Ciencias con profesores de ingeniería y científicos del clima en la Universidad de New Hampshire. El objetivo del proyecto es utilizar modelos climáticos para mejorar el desarrollo de las infraestructuras: comprender cómo las altas temperaturas afectarán al asfalto, cómo construir puentes que resistan el aumento de los mares, etc. Pero los ingenieros y los científicos del clima no estaban acostumbrados a hablar el mismo lenguaje profesional, por lo que pidieron a los científicos sociales como Silka que les ayudaran a trabajar juntos de manera más eficaz.

«Más personas están viendo que necesitan a alguien que pueda ayudarlos a encontrar un terreno común, y esa es una de las herramientas principales con las que cuentan los psicólogos», afirma Silka.

Fuente:

Kirsten Weir, Noviembre 2018

American Psychological Association

https://www.apa.org/monitor/2018/11/cover-climate